Gracias a la existencia de las salas de chat del bingo, dos mujeres que habían sido cuñadas hacía muchos años, se reencontraron. Empezaron a hablarse la una a la otra, y se dieron cuenta de que no solo tenían el juego del bingo en común, sino, un pasado.
Dejaron de verse cuando una de ellas se separo del hermano de la otra. Antes de eso, ellas eran muy buenas amigas, y de hecho, pasaban varias horas jugando al bingo juntas. Pero luego del divorcio perdieron todo contacto.
Después de 6 años, sucedió este reencuentro, y pudieron volver a tener la amistad que tenían años atrás.
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